Estadios psicosexuales en el desarrollo infantil

Estadios psicosexuales en el desarrollo infantil

Freud revolucionó el estudio del desarrollo infantil cuando sacó a la luz sus interpretaciones de las etapas psicosexuales de los niños, pensamiento que fue totalmente revolucionario ya que antes de sus escritos, no se pensaba que los niños tuvieran un desarrollo sexual como tal hasta la adultez.

 

De acuerdo con sus estudios a lo largo de su vida, Freud concluyó que la secualidad es un factor fundamental para el desarrollo óptimo de todo ser humano, y que de este mismo crecimiento parten la formación de la misma personalidad, el apego, y el dominio de los impulsos para le resto de la vida.

 

Como mencionamos en un post anterior, dentro de la formación inconsciente de toda persona, existen ciertas “pulsiones” o deseos que no son palpables para él, mas guían sus acciones y la búsqueda de sus relaciones interpersonales.

 

Estos estadios del desarrollo psicosexual son elementales para comprender a mayor profundidad cómose va moldeando la percepción del mundo del niño, y la manera en la que va creciendo y comprendiendo su mundo.

 

Tipos de Padres en la Crianza Emocional

Tipos de Padres en la Crianza Emocional

John Gottman es uno de los autores más reconocidos en temas de vida matrimonial, de educación emocional de los hijos, y de temas de crianza. 

Una de las aportaciones más importantes que ha hecho al área de la educación infantil es una clasificación que ha hecho en base a investigaciones que destacan cuatro estilos de parentalidad, o de crianza.

Antes de pasar a esto, una de las frases más importantes que el Dr. Gottman recalca en su libro “Raising an Emotionally Intelligent Child” (el cual vale totalmente la pena tener en la mesa de noche de toda casa):  

"La buena crianza implica emoción."

¿Porqué mi hijo me pega?

¿Porqué mi hijo me pega?

Uno de los momentos más frustrantes como padres puede llegar cuando un hijo comienza a golpear a otros, o incluso a nosotros. 

A pesar de que es una conducta que no deseamos ver en ellos, es importante primero comprender las razones por las que un niño golpea, para entonces poder intervenir de la manera correcta. 

Algunos de los motivos que pueden esconderse detrás de los golpes incluyen: 

Razones detrás de los golpes

  • No cuentan con el lenguaje adecuado para expresar lo que quiere o siente y responden de manera física. 
  • No han aprendido a controlar sus impulsos y actúan instintivamente. 
  • Están necesitando mayor atención. 
  • Están molestos o se sintieron agredidos de alguna manera. 
  • Están imitando el comportamiento de alguien más.  
  • Quieren obtener algo y usan el golpe como recurso para obtenerlo. 
  • Está cansado o no ha dormido lo suficiente 
  • Ha tenido exceso de tecnología o exposición ante pantallas 
  • Está experimentando una inundación emocional. 

 

¿Cómo actuar si mi hijo me pega? 

Atiende al herido, y permite un momento para que todos se tranquilicen.

Primero, hay que atender a la persona que recibió el golpe. Si en este caso eres tú, es importante reflejarle al niñoque te sientes lastimado, y que debes atenderte antes de establecer una conversación 

Se firme y consistente.

Es de suma importancia establecer que:

  • Este comportamiento NO es adecuado.
  • NO podemos pegarle a los demás porque los lastimamos
  • Esa NO es la manera de resolver un problema.  

Establece límites que hay cuando tocamos a otra persona y las consecuencias que pasen cuando golpeemos a otros, y se consecuente con ellos 

 

Acepta y valida las emociones de tu hijo. 

Si tu niño está sintiendo enojo, envidia, tristeza, o cualquier otro tipo de emoción, hay que escucharla y entenderla. “Veo que tus manos están apretadas, te ves molesto.” “Entiendo que te sientas triste porque tu amigo se sentó en el columpio y ya no hay lugar para tí.” 

 

Ayúdalo a regular sus emociones 

“Cuando nos sentimos tristes o enojados, nuestro cuerpo puede reaccionar pegando o gritando porque necesita ayuda. ¿Crees que eso fue lo que te pasó?

 

Investiga lo que hay detrás de la conducta , y ayudalo a ver las señales de alerta que envía su cuerpo. 

¿Qué sucedió antes de que pegaras? 

¿Cómo te sentiste cuando …? 

¿Qué pasó en tu cuerpo antes de que golpearas? 

 

Dale opciones sobre lo que sí puede hacer cuando se sienta muy molesto o irritado. 

  • Marchar rápidamente sobre el piso (Stomp your feet). 
  • Salirte de la habitación por un momento 
  • Tomar una pausa
  • Pedir ayuda a un adulto 
  • Revisar la velocidad de tu respiración 
  • Gritar en una almohada

 

Ofrece una oportunidad de reparación

Los niños deben entender que cuando hay un problema o una acción que agredió a alguien más, se tiene que reparar. Esto va más allá de una disculpa, y el mismo niño puede dar ideas sobre qué cree que podría servir para reparar esta acción, y hacer sentir mejor a la persona agredida. 

 

Finalmente, recuerda: 

Cuando un niño pega, está tratando de comunicar algo de la manera equivocada. Es nuestro deber como padres funcionar como traductores, y ayudarle a encontrar maneras de expresar lo que siente, de buscar lo que necesite, y de qué hacer con las emociones que pueda sentir. 

 

 

¿Qué pasa cuando jugamos?

¿Qué pasa cuando jugamos?

Años de investigación han demostrado que el juego tiene un rol crucial en el crecimiento, aprendizaje, y en el desarrollo personal y social óptimo en niños desde la infancia hasta la adolescencia. 

Exploremos a mayor profundidad cómo jugar tranforma nuestro cuerpo y nuestro cerebro:

DESARROLLO COGNITIVO

 Se ha encontrado que cuando se juega, el área de la corteza frontal crece significativamente. Esta la cual se encarga de todos los procesos superiores como organización de información, solución de problemas, atención, planeación, y la percepción emocional.

 

El juego crea una especie de almacén de aprendizajes que se van acumulando y van incitando al niño a actuar conforme sus experiencias previas, dándole mayores oportunidades de éxito mediante el aprendizaje por ensayo y error.

 SOCIAL

 Al involucrarse en juegos cooperativos, es decir, juegos en los que se convive con otros niños o adultos, es ahí donde los niños comienzan a desarrollar sus primeras nociones sobre negociaciones, el compartir juguetes o espacios, y el liderazgo y trabajo en equipo mediante el establecimiento de acuerdos y reglas.

 De acuerdo a Stuart Brown, la interacción en el juego permite un ensayo sin penalización sobre las normas sociales, la convivencia, y es también aquí en donde el niño puede aprender la diferencia entre un jugueteo e incluso bromas mientras exploran los límites conforme los que puede llegar a lastimar o molestar al otro, y en qué momento estas líneas se llegan a traspasar.

 

LENGUAJE

Según Fabián Mariotti, el juego es un acto de comunicación con uno mismo y con el de los otros.

En primera instancia, el juego invita a desarrollar un diálogo interno en el cual se permite la creación de reglas, escenarios y personajes que le permiten al niño ejercitar su propia conciencia y comprensión del mundo, así como el lenguaje que ha adquirido en sus primeros años de vida. Después por medio del juego, el niño comienza a imitar el lenguaje del adulto.

El juego también conlleva elementos básicos en el desarrollo de la alfabetización, ya que durante el juego los niños descubren nuevos sonidos y palabras, aumentan su vocabulario, comienzan a desarrollar habilidades narrativas e incita la comunicación con otros.

CREATIVIDAD

Un niño que juega mucho, imagina mucho. Cuando se juega, se tiene la facilidad de romper esquemas, de crear nuevos mundos, de salir de lo cotidiano y vencer cuantos obstáculos se vengan porque, dentro del juego, todo se puede.

Cuando un niño tiene el hábito de jugar libremente, se ha creado tal cantidad de conexiones neuronales que su capacidad y habilidad de tener un pensamiento divergente es mucho mayor que la de un niño que no juega. Esta facilidad de crear contenidos nuevos, de considerar nuevas opciones para trabajar son, en parte también, fruto de una mente acostumbrada al juego.

 

AFECTIVIDAD Y PERSONALIDAD

Estudios demuestran que la intensidad y calidad de expresiones afectivas es mucho mayor durante la actividad lúdica que fuera de ella.

El juego fortalece la adaptación emocional y el equilibrio de las tensiones psíquicas, las cuales, cuando existen situaciones de agobio, estrés o agresión, se compensan entre sí. Al tener un momento de libertad en el cual se expresan emociones, deseos, e incluso temores y vivencias previas a modo de proyección mediante otros objetos, así como intereses propios, esto va fortaleciendo su auto concepto y autoestima, dándole nuevas herramientas para la resolución de conflictos, y le da al niño un lugar exclusivo como el centro del juego mismo.

 

Ana Medrano Psicoterapia